El ministro de Defensa, José Bono, comparecerá hoy ante la comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para informar del "discreto" –y apresurado-- viaje que el pasado 25 de enero realizó a Venezuela, después de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, suspendiese una improvisada escala en Caracas durante su gira iberoamericana, para no "incomodar" al Gobierno colombiano, que en aquellos momentos mantenía abierto un conflicto diplomático con Venezuela.
Pero lo que va a responder ante la misma ya se sabe de antemano, no en vano el secretario de Estado de Asuntos Exteriores y para Iberoamérica, Bernardino León, viajó también de manera algo "discreta" hace dos semanas a este país suramericano para finiquitar el convenio antes de la comparecencia del ministro, a saber, el encargo para los astilleros de Izar de cuatro corbetas "patrulleras" –no buques petroleros como se había anunciado en un primer momento--, por un valor entre seiscientos y ochocientos millones de euros. Corbetas que irán dotadas de cañones, ametralladoras y misiles.
Según fuentes del Ministerio de Comunicación venezolano consultadas por Elsemanaldigital.com, el anuncio del acuerdo iba a hacerse durante la visita que Zapatero tiene prevista a este país a finales de marzo, pero tras el "revuelo causado" al conocerse el "discreto" viaje de Bono –y después de que Venezuela y Colombia han dirimido su conflicto diplomático--, han decidido adelantar las condiciones del mismo para que el ministro de Defensa pueda "justificar" su visita de treinta y seis horas a Venezuela ante el Congreso, y esa justificación no es otra que la inyección de dinero a unos astilleros que han estado a punto de cerrar.
Pero además quedan pendientes de negociación seis aviones de transporte militar C-295, fabricados por la filial española del consorcio europeo EADS, por un monto de 150 millones de euros. Lo que confirma lo anunciado por Elsemanaldigital.com el pasado 28 de enero: el viaje de Bono no fue para la venta de material "civil" sino militar, algo que no podía admitirse "en pleno conflicto diplomático con su país vecino, y mucho menos después de que se suspendiese la venta de 40 tanques AMX-30 a Colombia –negociados con el anterior Gobierno de José María Aznar--, con el argumento de que se podían utilizar en la frontera bilateral con fines bélicos".
Fuente: El Semanal Digital